19/12/13

NECESIDAD DEL TRABAJO

   La necesidad de trabajo se puede establecer a dos niveles diferentes: por motivos económicos y por motivos de autorrealización. 
   La mayoría de los trabajos se realizan casi exclusivamente por el primer motivo y poco hay en los que el segundo se llegue a conseguir. Sin embargo. la necesidad de hacer algo útil es fuente incentivo hacia el trabajo. Otro problema es conseguir o no el trabajo deseado y terminar o no aceptando la situación de hallarse realizando una tarea que resulta ingrata.
   La realización en el trabajo es uno de los principales problemas con los que se enfrenta la sociedad actual (especialmente las sociedades desarrolladas) pues, no solo ésta debe ofrecer empleo a todos sus miembros, sino que también debe procurar proporcionar el trabajo en el que cada individuo se sienta mejor y trabaje más a gusto.
   La sociedad no sólo debe buscar la productividad sino también la mayor satisfacción personal del trabajador (lo cual, por otro lado, aumenta la productividad).
   El trabajo  es una necesidad en sí mismo que el hombre debe satisfacer. Sin embargo, suele ser fuente de muchas enfermedades, problemas y disfunciones. 
   Realizarse en el trabajo es encontrarse feliz en él y desarrollar toda la capacidades físicas y psíquicas que cada uno lleva dentro. El trabajo no debe alienar. Se debe trabajar para vivir y no vivir para trabajar.
   El hombre se afirma como tal mediante el trabajo, pero el imperante  pruductivismo adoptado por la sociedades modernas ha creado la necesidad de dividirlo en un sentido de pequeñas tareas repetitivas y monótonas, cuyo objetivo es producir rápida e incansablemente e incorporar al individuo a este engranaje sin permitir sinceramente la elección de su tarea. Esta situación alienante es el obstáculo más fuerte que debe franquear el individuo para realización en el trabajo. La mayoría de la población se ve afectada por este (modelo de trabajo) que ocasiona tensiones angustias problemas de tipo psíquico. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó en 1978 un informe en el que se afirmaba que el 80 % del trabajo industrial estaba falto de creatividad y de iniciativa, pues estaba prefabricado. 
   No sólo debe pensarse que el trabajo es fuente de enfermedades orgánica y accidentes, sino que su mayor incidencia se da en el campo psíquico, como fuente de malestar, stress, monotonía, alienación, patología mental y psicosomática. 
   El trabajo debe ser una necesidad deseable y no una necesidad odiosa y/o un simple medio para poder subsistir. Hoy en día, el trabajo no es considerado como fuente de satisfacción, sino  que, por el contrario, se lo considera como labor ingrata y no realizadora de la personalidad.
   Sin embargo, existen trabajos en los que el individuo no siente obligaciones sino vocación por lo que hace. En esta satisfacción o insatisfacción influye decisivamente la actitud que se adopta antes una actividad concreta. La actitud que se tome ante un trabajo puede convertirlo en algo agradable y de lo que podemos sentir orgulloso, y por tanto, la persona debe analizar lo positivo, lo creador que cada tarea tiene. Saber encontrar el valor inherente a cualquier trabajo es saber encontrar una de las armas contra el tedio y deshumanización de muchos de ellos. 


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