28/11/13

EXAMEN DEL PERRO

El reconocimiento veterinario 
   Una vez completa la etapas iniciales del reconocimiento físico rutinario, el veterinario pasará a investigar con más detalles el estado de salud del perro. Comprobará su temperamento y pulso y le auscultará corazón y pulmones. Le detectará nódulos linfáticos en el cuello o cualquier otra parte y presionará el abdomen para para revelar posibles trastornos internos. Además, le flexionará las articulaciones por si hubiera síntomas de malestar o rigidez.
   Una vez terminado este reconocimiento, el veterinario puede querer realizar más pruebas. La mayoría de las veces estas consisten simplemente en la toma de muestras de sangre, de la que se puede extraer una enorme cantidad de información. También podrían implicar la visión por rayos X, rastrear el cuerpo con ultrasonidos o analizar otros fluidos corporales.
   Toma de temperatura: Una elevada temperatura suele ser síntomas de infección, dolor o estrés, o simplemente de excitación. Una temperatura inferior a la normal usualmente indica enfermedad o trastorno que debilita al animal.
   Comprobación del pulso: El veterinario comprueba la frecuencia y el ritmo cardíacos y la tensión sanguínea tomando el pulso en la arteria femoral inferior izquierda. La presión sanguínea se calcula por la fuerza que hay que ejercer para obliterar las pulsaciones. Los cambios de tensión se produce. por stocks o enfermedades cardiacas. 
   Ganglios: Los nódulos linfáticos o ganglios forman parte del sistema natural de defensa del cuerpo. Cuando un ganglio se inflama esto suele querer decir que existe una infección en la parte del cuerpo a la que atiende. También puede indicar que es el propio sistema de defensa el que sufre la infección.
Relajación del perro: Resulta difícil examinar a un perro tenso. Hay que entrenar al animal en casa a que se siente al ordenárselo y a permitir que se le abra la boca, las orejas y los ojos y a que se le palpe y se le inyecte. El veterinario podrá así obtener el máximo de información del reconocimiento físico del perro.
   Escuchar los sonidos del pecho: El veterinario escucha la respiración del perro y los sonidos de su corazón, primero con estetoscopio y luego sin él. Los rumores del corazón bien desarrollados se pueden sentir a través del pecho, mientras que la respiración dificultosa se detecta simplemente observando los movimientos del pecho al respirar.
   Palpar el abdomen: Tras observar la forma del abdomen del perro, el veterinario lo palpará para detectar fluidos anormales o chichones; a continuación palpará con mayor profundidad para comprobar el tamaño y la forma del hígado, los riñones, el bazo, la vejiga y los intestinos. 
   Flexión de la articulaciones: Se flexionan todas las articulaciones para verificar si el perro sufre molestias. A menudo el animal se pone tenso durante el reconocimiento: esto puede dificultar el diagnóstico del problemas en las articulaciones.
Inmovilización y amordazado 
  1. Casi todos los perros pueden ser sujetados por sus dueños o una enfermera mientras los reconoce el veterinario. Sin embargo, si el animal está asustado o dolorido, para quien lo sostiene y para el veterinario será más seguro amordazarlo.
  2. Una mordaza improvisada se puede realizar haciendo una lazada grande en una venda o una tela suave y deslizándola por el hocico del perro, con el nudo hacia arriba. Hay que tener cuidado para que el animal no muerda.
  3. Se hace otra lazada en la mordaza y se ata de forma segura, pero no demasiado apretada, por debajo de la mandíbula inferior del perro. Ambos extremos se pasan alrededor del cuello del animal y se atan de nuevo. 



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