27/11/11

Píldoras

Píldoras o no píldoras
Un día un viejo campeón visitó el palomar de uno de sus amigos. Allí constató que su amigo administraba a sus palomas de fondo una especie de píldoras. Enseguida ordenó a su cuidador que buscase las mismas píldoras para las suyas. Este se extrañó, ya que las palomas se habían obtenido buenos resultados sin emplear las pastillas y siempre se habían clasificado en mejores puestos que las del amigo de su patrón. Se contentó con refunfuñar pero cumplió el encargo que se le había ordenado.
Aquí tenemos el caso de un patrón que quería dar una lección a su cuidador para que obtuviese de las palomas unos resultados todavía mejores.
Las píldoras debían se administradas unas horas antes del enceste de las palomas. El empleado cumplió órdenes y unas horas más tarde el patrón se presento en el local de inscripción. En el momento del enjaulamiento constató estupefacto que seis palomas habían devuelto toda la comida. Acababa de rellenar la hoja de inscripción y confiando obtener los resultados de siempre había apostado mucho dinero a su favor de sus palomas. Pero el patrón no las tenía todas consigo. El empleado murmuró: (El último que ríe, ríe mejor).
El sábado, el día de la suelta, hacia un día de la suelta, hacía un día tórrido, un día en el que las palomas apenas volaban los 1000 metros por minuto. Era el tiempo ideal para las palomas del nuevo propagandista de las píldoras.
En las primeras horas no había llegado ninguna de sus palomas y fué al final del concurso cuando pudo comprobar su 6ª paloma designada.
El domingo por la mañana regresaron cuatro de ella y en menos de dos horas el concurso quedó terminado para él, que estaba acostumbrado a elogios y alabanzas en los locales colombófilos y en los diversos periódicos dedicados a estos temas.
El amigo que le aconsejó las píldoras tampoco ganó ningún premio. esto nos viene a demostrar que las pastillas administradas no tenían ningún valor, por el contrario, habían resultado perjudiciales para las palomas de fondo.
El cuidador en cuestión encontró un medio radical para deshacerse de las píldoras. Las tiró a la basura.. Así no las vería más su patrón. Después de ésto nunca se volvería a plantear el problema de las píldoras.
Nuestra conclusión a este modo de proceder será breve. Cuando las palomas vuelan muy bien sin píldoras es inútil dárselas para intentar que todavía vuelen mejor. Tarde o temprano se pagarán las consecuencias.

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