1/12/11

Como tratar los pichones

Como tratar los pichones recién separados de sus padres
Habitualmente los pichones son separados de sus padres hacia el veintiún día.
El que empareja muy pronto tendrá así pichones precoces.
No es nada raro jóvenes pichones sufran a causa del frío y por ello crezcan más lentamente quedando quedando algunos días suplementarios por sus padres. Pero ésto no es aconsejable.
Los que emparejan solamente en los meses de febrero o marzo separan de sus padres a los jóvenes pichones a la edad de quince a dieciocho días, pero dejando algunas hembras nodrizas en el palomar. Son estas las que continúan alimentando a los jóvenes pichones.
La marcha normal del destete comienza a pesar de todo el día veintiuno de su nacimiento. Estos pichones son llevados a un palomar destinado a este efecto, en el que el revestimiento del suelo es de madera y sobre el que dispone de una capa de paja, sobre todo si hay todavía días y noches frías.
En previsión de ésto, los padres reciben una nutrición rica, de forma que tengan la ocasión de alimentar seriamente a sus crías. Al mismo tiempo, los pichones, incluso a la edad de veintiún días, comen ya este mismo alimento.
Teniendo en cuenta que les damos esta comida a las cuatro de la tarde, los pichones son alimentados a las seis, o sea, dos horas más tarde. De forma, se trasladarán con el buche bien completo hacia el palomar de crianza. Una vez en dicho palomar no se les dará más de comer ni de beber.
Solamente al día siguiente se les dará algunas semillas gruesas en el comedero, maíz, guisantes, habichuelas y un poco de trigo. Cuando escuchan el ruido de las semillas rodar por el comedero, los pichones, con las alas abiertas se precipitan hacia él y se lo comen todo.
Entonces se impone una verificación.
Hay siempre algunos que no quieren comer y se quedan en un rincón. Lo mismo sucederá a la siguiente distribución de alimento. Lo mismo al darle de beber. Si no quieren comer ni beber no les haga caso. Ninguna ayuda les será buena, serán siempre unos inútiles, o mejor dicho endebles que no tendrán nunca un valor deportivo.
Separar igualmente los pichones a la edad de veintiún días. Estos reciben la comida y la bebida veinticuatro horas después de ser separados de sus padres. El segundo día son alimentados dos veces durante la jornada (semillas gruesas) totalizando aproximadamente treinta gramos por cabeza.
El tercer día se pone una bañera en el palomar, echando un puñado de sal para diez litros de agua. A este baño es al que se le dan mayor importancia. Los pichones que no toman el baño estarán en las mismas circunstancias que los que no comen ni beben. Aquí es donde los campeones realizan su primera selección. Los pichones su número es casi siempre mínimo que no quieren de ninguna manara bañarse, son separados del palomar y sacrificados. Quizás sea una medida severa, pero constituye una selección muy importante. Los pichones que se encuentran el camino del comedero y del abrevadero desde el primer día y toman un baño si la menos ayuda al cabo de dos días, responderán siempre a las exigencias más severas.
Es la razón por la cual siguen este método como primero y severo test de selección; ésto les ha permitido guardar cada año los pichones más fuertes.
Estos estiman el baño semanal tan importante como el arte de alimentación. No hay que tener paciencia con pichones a los que haya que mostrarles el comedor y el bebedero durante más de dos días. estos pichones no serán nunca buenos viajeros. Ante todo no apreciarán nunca lo Vd. quieren hacer en su palomar. Si no comen ni beben como los otros, se quedarán en los huesos y como consecuencia de ellos serán propagadores de una u otra enfermedad.
Todo el que proceda severamente con los pichones de veintiuno a treinta días tendrá siempre un equipo rebosante de salud. Dicho aficionado podrá esperar muchas satisfacciones.
Esta manera de obrar, que podemos llamar el método De Baere, debe permitir a nuestros lectores de disponer en lo sucesivo de un equipo mejor de pichones.


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