14/6/12

Pájaros canarios

Clase de alimentos Verdes
Acedera Vit.A Vit.C Calc. Potas Magn. Hierro
Alcine Vit.B Vit.C Fósf. Potas
Berro Vit.B Vit.C Calc. Fósf. Potas
Endibias Vit.A Vit.B Vit.C Calc. Fósf. Sod. Potas. Magn. Hierro
Espinaca Vit.A Vit.B Vit.C Vit.E Calc. Fósf. Sod. Potas Magn. Hierro
Hoja de diente de León Vit.A Vit.B Vit.C Calc. Fósf. Sod. Potas.Magn. Hierro
Lechuga Vit.B Vit.C Vit.E Calc. Fósf. Sod Potas Magn. Hierro
Llantén Fósf. Potas
Perejil Vit.A Vit.B Vit.C Calc. Fósf.Magn Hierro
Rapónchigo Vit.A Vit.B Vit.C Fósf. Potas Hierro

6/6/12

Hierbas, fruta y verdura

Hierbas, fruta y verduras
A casi todos los canarios les gustan las las hierbas o fruta fresca, así como también algunas variedades de verduras. Existen pocos pájaros que rechacen rigurosamente todo esto, si bien se les puede acostumbrar con facilidad. Si en algunos caso aislado ello no fuera posible, la gran cantidad de sustancias alimenticias, vitaminas y minerales que estos alimentos contienen, se les debería dar de otra forma, por ejemplo, como germen o como preparados vitamínicos.
Quiero comenzar la descripción de las distintas plantas alimenticias con las preferidas, las hierbas. Casi siempre las prefieren a la comida en grano y también a las denominadas golosinas. Las plantas verdes son lo más sano y lo rico en vitaminas, cosa que notan los pájaros y por ello lo consumen con avidez.
Si se dispone de jardín propio y no se utilizan insecticidas (¿sus vecinos tampoco?), se puede dar a los pájaros la mejor comida verde durante todo el año. En los bordes de los campos y en los eriales encontrará lo demás. Pero también en este caso se debe estar seguro de que las plantas están exentas de cualquier veneno. Los abonos, por ejemplo, y el elevado contenido de plomo de las plantas que crecen cerca de las carreteras son dañinos para la salud, aunque no se manifiesten en seguida los síntomas de intoxicación. La lechuga comprada en los comercios a menudo ha sido tratada químicamente y ha resultado letal para muchos canarios. Como toda la comida verde, debe ser lavada concienzudamente y dejada en agua, ya que sobre todo en los pliegues de las hojas suelen quedar restos del veneno. Desgraciadamente, debo hacer esta advertencia muy claramente y al comienzo de este capítulo. Siempre se debe tomar muy en serio. No obstante, no se debe renunciar por completo a esta clase de alimento. Si se observa con qué afán lo toma el canario, no le privaremos de él. Pero ello no significa que no contenga trazas de otros elementos vitales. Esta tabla (y las siguientes de este capítulo) pretenden ayudar al lector a organizar el programa de alimentación de su canario de forma tan variada que no sufra carencia alguna de una determinada vitamina o mineral.
También es apropiado para canario darle gran variedad de frutas. Hay algunas que consumen con agrado y otras no, si bien esto difiere según el pájaro. Si se le da al canario las siguientes frutas cuando se disponga de ellas, no se tardará en averiguar lo que prefiere. Sin embargo, esto no significa que a partir de este momento sólo se le dé esa fruta. Al igual que las semillas, el gusto del pájaro puede cambiar repentinamente. Además, a diferencia de la comida en grano, no todo el año se pueden comprar toda clase de frutas.
Ahora quiero repetir lo que ya dije en el caso de las semillas:¡proteja el lector a su pájaro contra las intoxicaciones! Muchas frutas están tratadas químicamente y , por ello, resultan peligrosas para su pupilo. Acostúmbrese a lavar toda la fruta antes de dársela y, si es posible, pélela. También quiero señalar las frutas desecadas. Por su sabor dulce suelen ser aceptadas de buen grado por los canarios, sobre todo si previamente se remojan y se cortan en pedacitos pequeños. A menudo esta clase de frutas están sulfatadas, lo que puede perjudicar la salud de los pájaros. Por ello se debería comprar en casa de dietética y vigilar que sean frutas sin sulfatar.
Asimismo se pueden considerar como alimento vegetar para el canario diversas especies de verduras, sobre todo los bulbos, raíces, frutos o semillas germinadas. De éstas suelen haber siempre bastantes, aunque los demás alimentos verdes y las frutas escaseen, sobre todo en invierno. Algunas de estas especies de verduras. Así por ejemplo les da a su canario hinojo, coli y rábano, blanco y calabacines. Los pájaros lo comen con deleite, sobre todo el col y rábano. No obstante, se le da todo en cantidades pequeñas y por breve tiempo y tampoco diariamente. Por otro lado, puedo imaginar que muchos canarios rechazarán durante mucho tiempo estas verduras. Sin embrago, a la mayoría de canarios no se les ha de acostumbrar a trozos de pepino, patatas hervidas con piel y chafadas, zanahorias tiernas ralladas o troceadas, así como a brotes de soja o a trozos de calabacín; se echan materialmente encima.
Las bayas silvestre frescas constituyen una variante bienvenida para los canarios, tanto a finales de verano como en otoño. No se debería olvidar darles a los pájaros algunas bayas, si bien es indispensable que provenga de un lugar no contaminado y exento de tóxicos, y que se laven concienzudamente antes de dárselas.
Más importante que las bayas, que sólo se obtienen durante un corto período del año, son tal vez las semillas semimaduras y maduras de diversas hierbas silvestres. De comienzos de primavera a finales de otoño se pueden conseguir algunos tallos con semillas que son interesantes, alimenticios y sanos para los canarios. Pero también en este caso se debe recordar que debe recogerlos en un lugar libre de tóxicos. La variedad de lo que le gusta al canario es tan grande, que el lector se debería convertir en un auténtico botánico si deseara recoger todas especies. En este caso puedo ahorrarles una tabla, ya que para muchas de las semillas silvestres aún no existen análisis o yo los desconozco. De cualquier manera, la mayoría de ellas poseen además de las sustancias alimenticias, proteínas, lípidos y carbohidratos, en proporciones variables, así como abundantes vitaminas y minerales. Y por otra parte, poseen un valor muy importante para los pájaros, es decir, el atractivo de poder sacar las semillas de las infrutescencias. Y a esta tarea se encuentran los pájaros con verdadero deleite, incluso uno domestico desde hace tanto tiempo como el canario.
A comienzo de primavera ya se puede encontrar a veces álsine con las cápsulas de semillas. Poco después habrá desarrollado sus semillas el llantén y el diente de león. Se pueden cosechar antes de que aparezcan los vilanos o, si ya hay, cortar la punta con éstos. Les siguen la corregüela de caminos, la bolsa de pastor, la hierba cana, el quenopodio y la cerraja. Los canarios también aprecian las semillas de los pensamientos y de los nomeolvides (misotis). Al igual que el llantén mayor, se pueden hallar durante largo tiempo en verano. Más tarde siguen las semillas de la onagra y de la acedera. Cuando aparecen las semillas del amor de hortelano y de los cardos de los que también se pueden cortar los vilanos cuando están maduros ya ha llegado el otoño. Entonces hay asimismo abundancia de artemisia y zurrón. Existe aún toda una serie de hierbas silvestres, cuyas semillas agradarán al canario.

Comida energética y de cría

Comida energética y de cría
Los canarios no necesitan durante todo el año la denominada comida energética o de cría, pues si se les diese continuamente, no tardarían en engordar demasiado. Pero constituye un importante suplemento para las épocas de gran desgaste, como la muda, las exposiciones, los traslados, las indisposiciones y la cría. Estos alimentos son muy ricos en proteínas y por ello proporcionan energía. En el mercado hay toda una serie de productos de marca que gustan a los canarios y son digeribles. Además de una considerable proporción de proteínas también contienen las demás sustancias alimenticias, así como vitaminas, minerales y oligoelementos en proporciones equilibradas. Existen diversas marcas conocidas. Algunas de ellas se pueden dar en estado seco, si bien los canarios las prefieren mezcladas en forma de pasta apenas húmedas, con zanahorias ralladas, jugo de zanahoria, yema de huevo duro chafados o con agua.
Sobre todo si se cuida una pareja de canarios a punto de criar, se puede mejorar esta alimentación añadiendo algo de glucosa, comida para bebés, copos de cereales variados, germen de trigo y levadura de cerveza. Estos preparados para la alimentación humana se encuentra en las farmacias y casas de dietética. Si además se mezcla una comida blanda que contenga insectos, con el alimento de cría, algunos canarios lo consumirán con más deleite todavía. Todo es cuestión de costumbre, pero también depende de la curiosidad de cada pájaro el que coma o no estos suplementos. De cualquier manera, yo quería mostrarle al lector la variedad de mezclas que se le pueden ofrecer.

2/6/12

Alimentos germinados

Alimentos germinados
Al canario se le puede dar una pequeña parte del alimento en germinación, ya que este proceso hace que las semillas sean más digeribles y más rica en vitaminas. Todos los pájaros prefieren el germen y, sobre todo, éste es imprescindible durante la cría, y no puede apenas sustituirse por verdura, hierba y fruta. El que el lector se lo ofrezca o no a su canario, depende de si quiere efectuar diariamente y de manera fiable un pequeño trabajo:
Se necesitan 3 pequeños coladores de plástico y 3 cuencos del mismo material, en los que se puedan colgar los coladores. Cada mañana se llenará uno de los coladores con la cantidad de granos que vaya a darle al canario como alimento germinado. Para un solo canario sería una cucharadita de té diaria. Se colgará el colados en el cuenco y se verterá tanta agua que las semillas floten en ella. Por la noche, o sea, al cabo de unas 12 horas, se lavarán las semillas bajo un chorro de agua fría y se volverán a colgar en el cuenco lleno de agua. A la mañana siguiente se volverá a lavar, pero el colador con las semillas ya no se volverá a sumergir en el agua, sino que se colocará sobre una toalla doblada a fin de que absorba la mayor parte de la humedad. Las semillas permanecerán en el colador, casi secas, durante 24 horas en un lugar bien aireado. Durante este tiempo ya empezarán a germinar, mostrando pequeñas puntitas blancas. Las semillas deben secar casi por completo, ya que de otra manera pueden agriarse con facilidad. Dichas semillas se le darán al canario sobre un platito o una tapadera plana. En un comedero normal se agrían fácilmente porque, debido al borde más alto, no les llega suficiente oxígeno.
A una temperatura ambiente normal serán suficiente 2 coladores para tener diariamente comida germinada para el canario. Sólo cuando haga más frío el proceso de germinación durará un día más. Tras su uso, tanto el colador como el cuenco se deben cepillar concienzudamente con agua caliente, pues no deben quedar adherido bacterias que produzcan putrefacción. Si la comida germinada huele mal, es mejor tirarla. Sin embargo, ello sólo ocurre si se olvidó lavar y cepillar los coladores. El alimento germinado estropeado es perjudicial, ya que puede provocar inflamaciones intestinales y diarrea.

30/5/12

La alimentación correcta

Las semillas
Las semillas o granos son el "pan de cada día" del canario. O sea, que se habrá de tener en cuenta que el pájaro obtenga siempre las mejores semillas, seca y exentas de polvo. Una garantía de comida fresca y limpia la ofrecen las casas acreditadas por sus mezclas para canarios, que se pueden adquirir en paquetes de distintas marcas en todas las tiendas de animales y en los departamentos correspondientes de los grandes almacenes. Se trata de mezclas que le aportan al canario, en las proporciones adecuadas, todo lo que necesita. Si sólo se cuida de uno o dos canarios, es aconsejable comprar estas comidas de marca, aunque sean algo más caras que los alimentos a granel.
Nunca se debe comprar demasiada comida de una vez, ya que podría pasarse y, si se conserva demasiado caliente o húmeda, también enmohecer. Si se guarda en un lugar seco y fresco, la comida puede quedarse en el paquete abierto. De lo contrario, es mejor ponerla en un tarro abierto de vidrio o plástico.
Si se observa con atención la mezcla para canarios, se verá que se compone de cierto número de semillas diferentes. Todas tienen diversas sustancias alimenticias y sabores y los canarios las ingieren en cantidades variables. Por esta razón las semillas también están mezcladas en proporción variables. Las mezclas corresponden aproximadamente, gracias a la experiencia y a tests de alimentación, al gusto de todos los canarios. No obstante, el lector no tardará en observar que su amigo prefiere una o dos clases y come poco o nada de las demás. Pero sería contraproducente darle únicamente los granos que más le gustan, ya que en tal caso su alimentación resultaría demasiado monótona y podría hacer engordar demasiado o enfermar al canario. De vez en cuando también un pájaro puede cambiar sus gustos y preferencia por una determinada clase de semillas, de manera que de repente comerá lo que antes había rechazado. Así, sucede lo siguiente: de una mezcla de semillas el pájaro siempre dejará o tirará algo, o sea que se desperdicia una parte de la comida. Sin embargo, no se le debe obligar a comerlo todo antes de darle comida fresca, ya que preferiría ayunar durante cierto tiempo antes de comer semillas que no le gustan. Por otro lado también sería erróneo darle comida fresca una vez haya escogido y comido los granos periféricos y reclame más. De los restos de comida y de su composición se deducirá si es necesario renovar su alimento o no.
No sólo por razones aducidas, al lector le interesará conocer la proporción de cada una de las semillas que debería contener una buena mezcla para canarios:
Semillas oleaginosas
20-50% de negrillo
20-40% de nabina
2-5% de cañamones
2-5% de linaza
2-3% de amapola
Semillas farináceas
20-30% de alpiste
5-10% de avena descascarillada
2-5% de mijo
2% de trigo
La comida de marca a menudo contiene, además de la mezcla de semillas, gránulos vitamínicos o proteínicos para cubrir las necesidades de vitaminas y proteínas del canario. Desgraciadamente, muchos pájaros desdeña estos adictivos. Ellos significa que el lector tendrá que cubrir sus necesidades de estas sustancias mediante hiervas, frutas y verduras, así como los alimentos a base de huevo y energéticos. Una canario puede pasar toda su vida con comida de granos seca, si ésta siempre es fresca y está mezclada en la proporción adecuada. Sin embargo, su vitalidad, su alegría de vivir y su canto se verían cada vez más mermados. En los próximos apartados el lector hallará lo que debería ofrecerle como suplemento a su canario.


22/5/12

Incubación y cría de los polluelos

Incubación y cría de los polluelos
Lo mejor es que se deje incubar y criar a los canarios en primavera. La mayoría de las veces habrá dos nidadas, o sea que, si todo va bien, habrá ocho jóvenes. Si se la permite incubar, la pareja de canarios vivirá numerosos e importantes instintos y comportamientos. O sea que su propietario colaborará a que sus pájaros tengan una vida conforme a su especie. Por otra parte, también éste disfrutará más de ellos. El cortejo, el celo y el apareamiento, la búsqueda del lugar de nidificación y la elección y porte del material para el nido son de observación muy interesante. La construcción del nido, así como la puesta y la incubación le mostrarán tantas facetas nuevas en los canarios que se debería probar, por lo menos una vez. Con idéntico interés se seguirá la alimentación y el crecimiento de los polluelos. Y una vez los jóvenes hayan salido del nido y haya crecido bien, puede que el propietario se sienta aún más orgulloso que los verdaderos padres. Por supuesto, queda el problema de dejar a las crías en buenas manos, pues se les habrá cobrado efecto. Pero casi siempre ocurre que amigos y conocidos las aceptan o que conozcan a gente que desee cuidar de uno o dos canarios que él mismo los acoja.
La condiciones que el aficionado debe cumplir para que la cría tenga éxito no son demasiado complicadas, ni en cuanto al tiempo necesario ni en cuanto a gastos. Seguro que ya dispone de una jaula que sólo tendrá que adquirir el nido. No importa y es cuestión de gustos el modelo que se escoja, de entre los aquí representados. No obstante, voy a dar un consejo: no debe elegir un soporte que sea suficientemente rugoso en su interior como para sujetar bien el verdadero nido.
Se debe ofrecer más variedad de material para la construcción de la generalmente recomendada. En primer lugar se ofrece a la hembra fibras de coco, luego briznas suaves de hiervas, tanto secas como verdes, con las que podrá construir un nido bien resistente. Sólo cuando haya finalizado este armazón, se le darán hilas de lino, así como plumitas, musgo y fibras de raíces. Como todos estos materiales diferentes la construcción del nido tardará algo más pero se estimulará mejor a la hembra para la cría, de manera que casi nunca incubará mal o abandonará la puesta, cosa corriente en caso contrario.
Si un macho y una hembra armonizan bien, apenas habrá peleas serias durante ese tiempo. Al contrario, el macho se ocupará ahora de forma especialmente atenta de su pareja; siempre que pueda la alimentará y la cortejará con más intensidad cada vez. También el canto será de día más fogoso. Al cantar, el macho dará pasito por el posadero y erizará su plumaje. Si la hembra se agacha levantando la cola, el macho salta a su dorso y tras de copular, lo que puede durar sólo unos segundos. Durante este tiempo la hembra dejará oír unos zumbidos. A menudo el macho aprieta mucho el plumaje cuando canta. Si la hembra todavía no está dispuesta al apareamiento, se aparta, con lo que a veces se origina una verdadera cacería. Una hembra muy enérgica, que aún no quiere saber nada de los intentos de aproximación del macho, le picará o dará la vuelta a la tortilla, los miembros de la parejas cada vez se adaptarán más el uno al otro. Entonces la hembra pedirá, cada vez con más frecuencia, que el macho la alimente. Para ello se agachará y abrirá el pico, produciendo sonidos con él, una ceremonia que suele tener éxito.
Al comienzo de la época de celo, estimulada por el canto del macho, la hembra vuela inquieta por la jaula, a menudo con una briza de hierba o una pluma en el pico. Entonces la construcción del nido avanza con rapidez, aunque primero se utiliza material más grueso. Cuando forma y acolcha el hueco del nido, la hembra gira muchas veces en el mismo, de manera que puede fabricar un nido apropiado ayudándose del cuerpo, las patas y el pico.
A veces, apenas está terminando el nido, la hembra pone el primer huevo, si bien también puede esperar unos días. Una vez ha empezado, pone cada día un huevo, hasta completar la puesta al llegar a 4, 5 o 6. Casi siempre pone a primera hora de la mañana. Los huevos son de color verde blanquecino con algunas manchas y puntos oscuros, sobre todo en el extremo más ancho. La hembra suele empezar a incubar a partir del primer canario silvestre, que comienza la verdadera incubación cuando la puesta está completa. Este excesivo afán del pájaro doméstico tiene desventajas para los polluelos, pues salen del cascarón en el orden en que se pusieron los huevos, o sea, cada día uno. En tal caso los más jóvenes suelen perder frente a sus hermanos mayores en la lucha por la comida. Los mayores no tardan en sentarse sobre los pequeños, eliminado la posibilidad de que se desarrollen. Si todo se dejara seguir sin más, sólo se criarían 2 o 3 canarios. Sin embargo, los criadores de canarios se han decidido a corregir este defecto. Le quitan a la hembra el huevo diario, sustituyéndolo por uno de plástico y, sólo cuando la puesta está completa, vuelven a poner en el nido los huevos auténticos sacando los artificiales. En tal caso, los polluelos saldrán de cascarón, con toda seguridad, el mismo día o con un día de diferencia tan sólo por lo que tendrán idénticas posibilidades de desarrollarse bien.
Algunos criadores dejan los huevos de plástico unos días más en el nido. Con ello consiguen que se haya desesperado el instinto de alimentación de la hembra cuando los polluelos salgan del huevo, puesto que éste algunas veces comienza algo más tarde, de modo que los recién nacido todavía no son alimentados. En realidad podrían sobrevivir perfectamente a este período aprovechando las provisiones del saco vitetino, pero existen hembras que sin el instinto de alimentación consideran a los polluelos como cuerpo extraños en el nido y lo abandonan o echan de él a las crías.
La hembras de canarios suelen incubar de forma muy fiables. No obstante, si se posee una hembra joven que incuba por primera vez, hay que tener cierto cuidado con lo que respecta a los controles del nido y a la limpieza de la jaula; de otro modo, la hembra podría abandonar el nido y no seguir incubando. Por el contrario, hay hembras que están tan firmemente sentadas sobre la puesta que incluso se puede levantar para efectuar un control del nido. Inmediatamente después se vuelve a sentar como si no hubiese pasado nada.
La hembra es la única que incuba. Por regla general, el macho la alimenta muy bien, de manera que puede dedicarse exclusivamente a la incubación.Ella sólo suele abandonar el nido por la mañana y por la noche para beber, defecar y estimular la circulación de la sangre. Si la jaula no dispone de espacio para volar, la hembra mueve fuertemente las alas mientras se sujeta al posadero. No hay que asustarse ante las enormes bolas de excrementos que elimina la hembra durante la incubación. Durante este período es completamente normal, ya que retiene la defecación todo el tiempo posible, a fin de no tener que abandonar demasiadas veces el nido.
Tras una incubación de 13 a 14 días los polluelos salen del cascarón. están casi desnudos y sólo llevan unas cuantas plumitas suaves en el dorso y en la cabeza. Los ojos todavía están cerrados y las rosadas fauces están bordeadas por unos engrosamientos blanquecinos del pico. Durante los primeros días la hembra permanece sentada día y noche encima los pequeños se helarían y morirían en en el espacio de pocas horas. Al macho le corresponde la tarea de alimentar a la hembra, que pasa el alimento predigerido del buche a los polluelos. Si un macho no alimenta a su hembra se le debe sacar de la jaula, a fin de que no estorbe a su compañera y la corteja cuando salga a buscar ella misma el alimento para las crías. Sin embargo, estos casos son raros. La mayoría de las veces el macho colabora activamente y también alimenta él mismo a los pequeños si la hembra sale del nido para buscar comida. Ello sucede cuando los polluelos tienen de 4 a 5 días de edad, y a partir de ese momento se ven crecer a simple vista.
Durante apenas una semana la hembra mantiene el nido sumamente limpio, tragando o sacando del nido los pequeños paquetes de excrementos, envueltos en una mucosa, de las crías. Al cabo de ese tiempo éstas habrán aprendido a sacar el trasero por encima del borde del nido cuando defecan, y los excrementos tampoco estarán envueltos en la membrana sino que ya serán como los de los padres.
Con una semana de edad y una vez asoman los cañones de las plumas, los polluelos parecen erizos. Cuando dichos cañones han alcanzado una determinada longitud, se abren y salen las puntas de las plumas. A la edad de 10 a 12 días el dorso ya está emplumado y los jóvenes presentan el aspecto de suaves volitas de plumas. En ese momento muestran también su color y a lo largo de los siguientes días el plumaje se vuelve cada vez más denso y liso. Entretanto se ha emplumado también el vientre, de manera que a los 16 días los polluelos ya presentan el aspecto de verdaderos canarios. Si bien aún son algo pequeños y de cola corta. A los 17 o 18 días suelen abandonar el nido. Algunos se quedan en él unos días más, sobre todo las crías de los canarios grandes y de los de postura. Los volantones suelen orientarse muy bien en la jaula, aunque el vuelo todavía es algo inseguro. Pero ya pueden saltar bien y llegar perfectamente a los aseladeros o ramas, siempre que las distancias no sea demasiado grandes.
Por lo que respecta a la alimentación autónoma, necesitan algo más de tiempo. Al principio los padres siguen alimentando muy bien a los volantones, sobre todo el padre. Sin embargo, los jóvenes son curiosos y tras salir del nido tratan en seguida de alimentarse por sí mismos, aunque los primeros días tengan dificultades para descascarillar los granos. De esta manera se les caen muchos y otros los tragan con cáscara y todo, lo que puede resultar problemático y peligroso para los polluelos. Las semillas no descascarilladas puede que no sean lo bastante digeridas en el buche, el estómago y el intestino y pueden producir inflamaciones intestinales. En este caso, los pájaros sufren diarreas y el abdomen se les hincha y se vuelven rojo. Para prevenir esta enfermedad muchos criadores chafan las semillas antes de darlas a las crías. Lo mejor es efectuar esta operación con un rodillo después de extender las semillas entre dos paños de lino. También se puede descascarillar con un molinillo de café eléctrico, pero éste sólo debe funcionar breves instantes, ya que de lo contrario se rompe las mismas semillas. De esta manera los jóvenes pueden comer granos sin cascarilla y resultan protegidos frente a las inflamaciones intestinales.
Cuando los jóvenes tienen alrededor de un mes de edad, se les puede considerar independizados. Si los padres han de volver a criar se sacan los polluelos de la jaula y se instalan en una propia. En caso contrario se pueden dejar con los padres si se quita el nido y el material del mismo. Sin embargo, a veces la hembra desea criar por segunda o tercera vez y les arranca plumas a los jóvenes. En este caso también es mejor separarlos, aunque sólo sea introduciendo un separador en la jaula. Si los padres ya muestran deseos de seguir criando, toda la familia puede habitar en una jaula o pajarera muy grande. Si se tiene una pajarera con crías en un jaula no demasiado grande, todos debería poder volar por la habitación

20/5/12

Es posible mantener canarios juntos con otros pájarosos

¿Es posible mantener canarios juntos con otros pájaros?
Los aficionados a los canarios frecuentemente me preguntan si sería posible poner otro pájaro junto al canario. Tal vez el lector también busque una respuesta a esta pregunta si sería posible poner otro pájaro junto al canario.
Dado que el canario es muy pacífico puede cuidársele perfectamente junto con otros pájaros. Casi nunca es culpa suya si no se puede conseguir una vida en común armónica, sino del otro. O sea, que éste también ha de ser pacífico si la unión ha de dar resultado.
El pájaro más frecuente que se desea tener, o que ya se tiene, es un periquito. Y es con éste con el que casi siempre el canario hace buenas migas, si bien raras veces se da una verdadera amistad entre estos dos pájaros tan diferentes. Lo mismo ocurre si el canario convive con una cotorra ninfa o con otra cotorra pacífica. Las especies más apropiadas son los periquitos espléndidos (Neophema splendida) y los periquitos elegantes (N. elegans), así como los periquitos de Bourke y de Stanley.
Con otros periquitos y loros existe el peligro de que éstos le den picotazos al canario, sobre todo en las patas, cosa que hacen preferentemente los pequeños inseparable y las cotorritas esmeraldas. Casi no hay problemas si un canario convive con diamantes moteados y otros robustos pinzones tejedores los cardenalitos, los pinzones de color y otros pájaros granívoros de tamaño similar pueden vivir pacíficamente junto con uno o varios canarios. Pueden ser parientes cercanos del canario. Frecuentemente se ofrecen machos sobrantes de verdecillos, verderones y camachuelos extranjeros. A menudo estos pájaros tienen un canto muy bonito y puede trabar una buena amistad con el canario. En tal caso, ambos tendrán un compañero y no habrán de vivir solos.
También pueden tenerse juntos un canario y una tórtola diamante o una paloma del Cabo, e incluso una codorniz enana china. Sin embargo, los pájaros no sacarán mucho provecho de su mutua compañía. Por otra parte, las palomitas y los tordos, al igual que los pinzones exóticos, se encuentran mejor con una pareja propia y apenas harán caso de uno o varios canarios.
Vea pues el lector que si escoge correctamente el compañero de su canario, tienen suficiente espacio y se les cuida de acuerdo con su especie, ambas aves pueden vivir en completa armonía. Un pájaro de especie diferente puede ser la solución adecuada si no desea que los animales incuben y críen, pero tampoco se desea dejar solo al canario. Sobre todo si el lector trabaja y está poco en casa durante el día, los pájaros juntos no sufrirán tanto por este motivo.