4/1/14

AUTORIDAD Y MALOS TRATOS

   Evidentemente son dos cosas totalmente diferentes y la primera jamás debe dar lugar a la segunda. En Inglaterra anualmente más de 5.000 niños son maltratados físicamente. Psíquicamente el número es muchísimo mayor. Hay que pensar que la separación forzosa (ausencia temporal o muerte) de los padres, o de uno de ellos, produce unos efectos muy negativos sobre los niños. Por eso un hogar estable es tan importante para ellos.
   Como ya se ha comentado, la autoridad es fundamental. Debe aplicarse con diferente grado de intensidad, según la edad y personalidad del niño. La autoridad, aunque sólo sea moral acierta edades, siempre debe ser reconocida por los hijos. El niño debe dormir las horas que le convienen y no las que él quiere, comer de forma equilibrada y no sólo los caramelos que le gustan, no hacer lo que él quiera sino lo que le convenga y si no es así el niño no tendrá carácter, personalidad, ni voluntad.
   A los niños se les debe dejar elegir, ser libres, y a medida que su compleja maduración física y psíquica se produce, los padres deben ir permitiendo que el niño vaya realizando cosas por su cuenta. No debe prohibírseles todo ni permitírselo todo, pues cualquiera de las dos posturas pueden ser perjudiciales a su salud. 

LOS PADRES, RESPONSABLES DE LA SALUD DE SUS HIJOS

   Los padres son responsables del hijo desde el momento de su concepción hasta su independencia. Además siempre estarán instintivamente atados a él hasta su muerte. Los padres siempre ven en sus hijos seres a los que proteger por los que preocuparse y a quienes ayudar.
   Desde que se ha concebido, el hijo debe protegerse de todas las agresiones de las que puede ser objeto. La madre debe llevar el embarazo en las mejores condiciones posibles: dejar de fumar, no beber alcohol, cuidar su propio cuerpo para cuidar el de su hijo, no cometer excesos de ningún tipo, controlar el embarazo por el médico siguiendo las indicaciones de éste y consultándole cualquier anomalía que se pudiese producir. 
   Cualquier fallo por parte de los padres en relación a la salud de sus hijos se considera legalmente como negligencia. Las justificaciones de conciencia o las creencias religiosas de ciertas sectas no les eximen de las responsabilidades al cometer algún error por no consultar con el médico o por negarse a proporcionarles los cuidados y tratamientos que se requieran los hijos. Además, los padres no pueden descargar esa responsabilidad en otras personas (abuela, médico). Tienen que saber cuándo el niño está realmente enfermo y cuándo no. Una intoxicación por sustancias domésticas siempre es responsabilidad de los padres y nunca del niño pequeño. e El niño cogerá el tóxico si sus padres se lo dejan al alcance de la mano.
   Los padres hoy en día son copartícipes en la educación del niño y comparte tanto las tareas como las alegrías que los hijos proporcionan. No hacerlo así es no disfrutar de la paternidad y el niño se verá afectado. El padre y la madre gozarán de la confianza del hijo si los dos se han ocupado de contestar sus preguntas, de ayudarle en sus deberes de colegio, de jugar con él o de hablar con él de sus problemas. 

NECESIDAD DE LA FAMILIA Y UN AMBIENTE SANO

Necesidad de la familia
  El papel de la familia es, hoy por hoy, insustituible. Por otro lado, el crearla con un entorno agradable no sólo es necesario sino imprescindible para el buen funcionamiento.
  En la literatura se hallan numerosos y suficiente ejemplos que revelan la importancia en esta institución de los factores determinantes para lograr un entrono adecuado. Oliver Twist y David Copperfield, ambos personajes de Dickens, sufren las consecuencias de la mutilación familiar. En todos los casos esta mutilación, esta falta de familia o de atención y cariño, provoca verdaderos trastornos a quien la sufre. La delincuencia, el consumo de drogas, algunas enfermedades y problemas psicológicos, la falta de personalidad, la carencia del autocontrol y de voluntad, son consecuencia, en muchas ocasiones, de un mal ambiente familiar y social.
   Cuando un ser humano viene al mundo es el animal más indefenso que existe. Su vida depende únicamente y exclusivamente de los demás y quienes lo acojan deben ser, con toda seguridad y sin género de dudas, sus padres. Esto no sólo es lo normal, lo correcto, lo natural, sino que también es lo ideal, ya que son ellos quienes le darán los cuidados que le sean necesarios, el cariño y protección que requiere y la educación que le formará.
   Sin familia, el niño se desarrolla en ambientes no naturales, demasiado asépticos y faltos de cariño. La felicidad que se obtiene en el seno de la propia familia no se logra fuera de ella, ya que no existe en la actualidad organismo público ni estatal capaz de sustituir a unos padres responsables.
Un ambiente sano
   La educación que recibe un niño será determinante para que éste, cuando le llegue el turno de formar su hogar,haga de su familia un mundo feliz. Cariño y autoridad son elementos fundamentales para educar a un hijo. Pero no debe confundirse autoridad con castigo. autoridad es no consentir y no defraudar al niño o al adolescente que esperan de sus padres una línea de conducta a la que atenerse.
   En el seno familiar todos deben apoyarse mutuamente ante cualquier situación e intentar comprender a cada uno de sus miembros. Los hijos ven en los padres la herencia de sus antepasados y la comparten con ellos, pero por suerte para todos, los hijos tendrán sus propias ideas y sus propias aspiraciones. Entre los hermanos, si los hay, debe existir un ambiente de camaradería que en ocasiones rayará la complicidad, y ante ello, los padres no deben reaccionar negativamente sino con comprensión. Por el contrario, se debe fomentar esta hermosa relación.
   Entre los padres debe existir amor, respeto y compresión. Todos los componentes de la familia reciben y ofrecen apoyo a los demás, pero evidentemente no tienen el mismo papel ni deben actuar igual.
   La familia debe aportar la alegría, la ilusión de vivir, el amor al prójimo, el equilibrio mental, la sobriedad de carácter, la paz interior, la responsabilidad, la voluntad y la personalidad, si bien esta última se formará con las experiencias personales de cada miembro.
   La felicidad entre los cónyuges es fundamental para el equilibrio de toda la familia. Los hijos reflejan la felicidad de los padres. Si éstos se aman de verdad,la familia es feliz, Las relaciones interpersonales se basan en la esperanza de cada uno de representar lo primero para los otros y de recibir como respuesta a las diferentes aspiraciones una actitud positiva. Si uno no se considera importante para el resto de la familia sobreviene la decepción. Tanto los hijos como los padres necesitan sentirse queridos, comprendidos, deseados respetados e indispensables para los demás y éstos deben hacérselo sentir así. 
   En la niñez, mediante la relación con la madre, y en la pubertad y adolescencia, mediante la relación con sus amigos del sexo opuesto, el individuo va modelando su comportamiento sexual. 
   

VIDA FAMILIAR SANA SEXUALIDAD Y SALUD


   Una familia feliz, cuidadosa con todos sus componentes, preocupada
por todos los aspectos de la vida de cada uno de sus miembros, instruida y atenta por el buen desarrollo psicosomático, será una familia sana.
Entorno familiar: felicidad y salud 
   La institución familiar:
  Desde tiempo inmemorables la familia ha constituido el núcleo sobre el que se ha basado el desarrollo de cada individuo desde su nacimiento hasta su muerte, y el punto de partida para el desarrollo de la sociedad. Al igual que en muchas especies del reino animal, el instinto y la ley de vida se encarga de la formación de las familias. Allí donde las personas se amen nacerá una familia. No obstante el concepto de familia no se limita a un conjunto de personas que viven bajo el mismo techo y que procrean para salvaguardar la especie. La familia es algo más.
   Hasta hace pocos años, el núcleo familiar, constituido por padres e hijos, daba cabida para los abuelos y otros familiares. Hoy en día, este número cierra sus filas entorno a los padres e hijos, bien sea por razones de espacio o por cambio de mentalidad, o ambas. Sea como sea, la tercera edad se ve frecuentemente aislada e incluso abandonada.
   En la familia se desarrollan diferentes personalidades unidas entre sí por fuertes lazos de tipo afectivo. Cada familia es diferente a otra, cada una tiene sus raíces, sus costumbres y sus aspiraciones, y las tiene en conjunto además de las propias de cada miembros.
  La vida familiar hace posible la transmisión de las tradiciones sociales mediante la educación de sus miembros. Impregna de estas tradiciones y de una determinada perspectiva de la vida. Imprime lo que se podría denominar un sello familiar.
   La importancia de esta institución es comprensible: dos personas unen sus vidas y traen al mundo otras nuevas de las cuales se responsabilizan, las mantienen, protegen y educan. Forman un núcleo unido para luchar en la vida, para ayudarse, para comprenderse, para divertirse, para realizar cosas juntos y para amarse.
   La sexualidad juega un papel fundamental en la vida familiar. Una buena información y formación sexual de los hijos es tarea prioritaria de los cónyuges.
   

PRIVACIÓN DE SUEÑO Y PAUTA DEL SUEÑO

Privación de sueño
   Las pequeñas privaciones (2-4 días) afectan sobre todo a la percepción, la atención y la capacidad de concentración, manifestando normalmente irritabilidad. Este cuadro se manifiesta más en las personas con trabajos repetitivos y monótonos son aquellas que realizan tarea más intelectuales.
   El récord en privación lo ostenta una joven de 17 años con un total de 264 horas sin dormir. Cuando se sobrepasan las 150 horas, aparecen graves trastornos en la actividad motora, en la palabra, en la visión, se producen microsueños (peligrosos en ciertos trabajos y en la conducción) y psicosis de sueño con delirios y alucinaciones, aunque estas últimas se suelen producir cuando ya se llevan algo más de 72 horas.
   Un insomnio irreversible lleva al agotamiento y a la muerte. El insomnio, habitualmente presente en las sociedades modernas, es de múltiples orígenes, desconociéndose la causa real que lo produce. Así, los cambios de costumbres, condiciones ambientales diferentes, ruidos sustancias farmacológicas, ciertos estimulantes como el té o el café, dificultades económicas o emocionales, enfermedades, etc., son factores que lo provocan. Para tratar de curar el insomnio debe suprimirse la causa, pero como esto muchas veces es imposible, existen unos fármacos que usados prudentemente y siempre bajo un estricto control y prescripción médica, puede lograrlo. Los sedantes para dormir disminuyen la fase REM, pero cuando se suprime su ingesta, ésta aumente considerablemente, provocando un efecto de rebote con la aparición de tempestades vegetativas, es decir, con sueño por lo general molestos.
   El sueño consta de dos fases igualmente importantes. La SOL, mediante la que se fabrica moléculas reparadoras, y la REM, en la que se restaura la noradrenalina y se consolida, la memoria y el aprendizaje.
Pautas del sueño
   La duración del sueño no es para todos igual:el bebé duerme 20 horas, el niño de diez años unas 10 horas, el adulto de 7 a 8 horas y los mayores de 60 años unas 5 o 6 horas al día.
   Si, tras dormir poco o mal, la actividad debe ser normal, la tensión muscular se eleva. De ello se deduce la necesidad de relajarse con un buen sueño. Por otro lado, las pautas del sueño no son rígidas, pues dependen de la personalidad del individuo de forma que hay personas que duermen más que otras. Así, las personas que duermen habitualmente durante un período considerado normal, cuando tienen problemas duermen más y cunado se encuentran que todo les va bien duermen menos, justamente lo contrario que lo que les sucede a los que ya de base son de buen dormir.  

SUEÑO Y FASES DEL SUEÑO

  Sueño
 Arthur C. Guyton define el sueño como un estado de pérdida de conocimiento del cual se puede despertar la persona con unos u otros estímulos sensoriales. 
   La forma en que se produce el sueño no es del todo conocida científicamente, pero diversas pruebas e hipótesis indican que existe una relación bidireccional entre la corteza motora (siempre vigilante) y el sistema activado reticular, de forma que gracias a diferentes influencias de uno sobre otro se produce el sueño o la vigilia. También es conocido que la fatiga neuronal induce al sueño. Existe una sustancia denominada serotonina que se encarga de provocar el sueño denominado de ondas lentas.  experimentó con  cabras privadas de sueño durante 5 días a las que se les extraía un poco de líquido cefalorraquídeo que era administrado a otro animales. Éstos caían en un sueño profundo. En el líquido había grandes cantidades de serotonina. Las neuronas que sintetizan esta sustancia se hallan en el área Postrema, la cual, si es destruida, provoca un insomnio irreversible.
Fases del sueño 
   Un sueño completo consta de 4-5 ciclos de una duración aproximada entre 60 y 120 minutos cada uno. A su vez cada ciclo consta de dos fases: Fase SOL (sueño de ondas lentas) y fase REM o MOR (rapid eyes moveiment o movimientos oculares rápidos), de manera que en los últimos ciclos de la noche hay más fase REM que al principio.
   Ambas fases son necesarias pues en la fase SOL se fabrican moléculas reparadoras y en la fase REM se restaura la noradrenalina y se consolida la memoria y el aprendizaje. Cuando se realiza un aprendizaje la fase REM aumenta. En los niños, seres en constante aprendizaje, el REM llega alcanzar el 50 % de las horas de sueño.
   Jamás se puede alcanzar la fase REM sin pasar previamente por la fase SOL. La falta total de sueño, o parcial del REM, tiene importante consecuencias para el organismo.
   En total, la fase de ondas lentas ocupa tres cuartas partes del sueño y la fase REM una cuarta parte, durante la cual se producen las ensoñaciones. En esta etapa es muy difícil despertar al individuo y el tono muscular está relajado, aun cuando hay una gran actividad cerebral. Cuando durante el día ha habido gran actividad física o sexual, aumenta las horas de la fase SOL y cuando se ha sufrido stress lo hacen las del REM. 

3/1/14

MASAJE Y SAUNA

  La sauna finlandesa y el baño turco, aunque diferentes en el tipo de calor (seco en la primera y húmedo en el segundo), tienen el objetivo común de limpiar, purificar y relajar el cuerpo.
   La sauna el calor a nivel del suelo es de 40 º C, llegando a 90 º C en la superior de la sauna. La humedad no supera el 15 % y el  saunista se sienta, desnudo, y masajea con ramas de abedul a los demás. Tras la sesión de sauna es muy recomendable un baño en agua fría y luego realizar un relax que en ocasiones culmina en sueño. Una vez a la semana es muy conveniente. Los beneficios de la sauna radica en la gran sensación de bienestar que obtiene el individuo, la mejoría de la circulación sanguínea y la relajación muscular y nerviosa. 
   También el masaje proporciona una sensación general de bienestar que libera de las presiones y represiones a las que están sometidos los músculos y los nervios. Igualmente, aumenta la circulación sanguínea de las zonas manipuladas, sobre todo la piel, y si el masaje es profundo, de los músculos. El individuo que se somete al masaje debe estar hierático, quito y sin colaborar con movimientos propios. debe concentrarse en las sensaciones corporales. El masajista debe realizarlo suavemente y sin violencias, para relajar el sistema nervioso y los músculos. Si el masaje es violento provoca dolor e incluso inflamación, pudiendo llegar a tener efectos contraproducentes.