16/4/13

Perro Boxer
    Consejos para una dieta equilibrada.
   Los restos de comida nunca son adecuados para el perro.
   Si se ocupa usted mismo de la alimentación del Boxer, utilice de cuando en cuando una pizca de sal para condimentar la comida.
   Dele al perro sólo productos frescos si le proporciona una dieta de alimentos frescos; en el caso de que suministre al can alimentos preparados, vigile la formación de moho o de grasa.
   Es cierto que los perros toleran relativamente bien la carne en descomposición, pero usted tan sólo debe darle carne fresca. La carne podrida es tan mala para el perro como para el ser humano.
   Los perros adultos no digieren bien la leche de vaca: puede producirles diarrea. En lugar de darle leche, es preferible que le dé requesón o yogur.Además, para muchos perros el queso es como una golosina y la consideran un premio.
   El can debe disponer siempre de agua fresca y abundante, aunque después de los paseos y de comer, debe beber sólo pequeñas cantidades de agua.
   Los alimentos cocinados deben servirlos al perros tibios, ni fríos ni calientes; los productos congelados deben estar bien descongelados y calentados.
   Distribuya las horas de comidas según su rutina diaria, ya que esas horas también determinarán las salidas y los paseos del can. Lo importante, en estos casos, es que el animal respete unos horarios fijos.
   Usted es la persona que determina cuánto debe de comer el perro, Hay un dicho que dice que lo que no se come de forma fluida en diez minutos, es considerado demasiado. Es decir, si el perro termina en seguida y se queda mirando alrededor como buscando más comida es que le ha suministrado, en efecto, poca comida. Ahora bien, la cantidad de alimento necesario varía de un animal a otro y depende, fundamentalmente , de su propio metabolismo, del ejercicio que realice y del tamaño del perro.
   Se entiende que un Boxer está en plena forma cuando todavía se puede distinguir la columna vertebral y los huesos de la cadera. Las costillas pueden estar cubiertas de una fina capa musculosa pero tienen que poderse palpar al coger al perro con fuerza: si en seguidas toca huesos es que el can está demasiado delgado antes de que tenga un exceso de grasa.
   En principio, los huesos no son  recomendable para el perro. Los huesos cocidos o fritos se astillan con facilidad y puede dañar al perro en la región de la garganta o del estómago. En todo caso, dele huesos de muslo de ternera completos y preferentemente gruesos para que el animal pueda roer sin peligro, aunque siempre con la necesaria vigilancia  del propietario. Tenga también en cuenta que el exceso de huesos provoca en el animal unas heces duras. desmenuzables y blancas que hacen sufrir mucho al animal durante las deposiciones.
   Los cambios en la alimentación deben realizarse siempre de manera progresiva, nunca de forma brusca. El mejor procedimiento para cambiar la dieta del Boxer es empezar mezclando una pequeña cantidad del nuevo alimento con el viejo e ir aumentándola poco a poco. Los cambios bruscos de alimentación suelen causar problemas digestivos en el can.
Perro Boxer
                         La alimentación sana
   Se se desea alimentar al perro de forma adecuada, debe tener en cuenta, primero que el perro es un animal carnívoro y que necesita carne para su alimentación, pero también necesita ingerir hidratos de carbono en forma de cereales.
   En el caso de los perros domésticos, que son fundamentalmente mascotas, éstos no realizan demasiado esfuerzo físico, por lo que se puede calcular que el animal coma un tercio de carne fresca y dos tercios de cereales. Para los perros en edad de crecimiento, las hembras preñadas, las hembras que amamantan a sus crías, los machos sementales y los perros deportistas,  la proporción de comida adecuada para ellos es de dos tercios de carne y un tercio de cereales.
   Los alimentos a distribuir al perro se dividen en alimentos frescos y alimentos preparados.
   1. Los alimentos frescos. Cuando se habla de alimentos frescos, se refiere a cualquier parte de reses de matanza, a conejos, a caza y aves, si bien, el pescado también es considerado como bueno.
   Los huevos, por parte, constituyen una fuente de proteínas especialmente decisiva; sin embargo, la clara de huevo crudo destruyen el complejo vitamínicos B  del organismo. Por este motivo, sólo hay que proporcionarle al perro esta sustancias muy de vez en cuando. También el requesón es una muy buena fuente de proteínas.
    La carne puede ser suministrada o bien cruda, escaldada o poco cocida, Debe tener presente que la carne de cerdo no es muy propia para la alimentación de su perro. Respecto a la carne fresca, debe tener presente que puede ser portadora de agentes nocivos como en el caso de la enfermedad de Aujeszky, mortal para los perros. Dicho agente patógeno sólo se elimina cociendo muy muy bien la carne en cuestión.
   La caza también puede constituir un alimento completo para el perro. Ésta se debe utilizar como alimento para el can sólo si es apta para el consumo humano. En el caso de las aves es mejor que cueza la pieza para así evitar lo posible salmonela. Tenga presente que la carne de ave y conejo debe ser deshuesada cuidadosamente, ya que de lo contrario puede haber muchos huesos que se astillen.
   La carne de carnero y los despojos son igualmente adecuados para la alimentación canina: el hígado, el bazo y el pulmón crudo tiene un efecto purgante, por lo que es mejor cocerlos. No debe abusar de los despojos ya que se acumulan en ellos muchos contaminantes medioambientales que pueden ser perjudiciales para su perro.
   En la carne fresca no retire la grasa de la misma. Si comprueba que hay demasiado grasa, lo que puedes cocerla y cuando el caldo se enfríe puede optar por retirar la capa de grasa resultante. Recuerde que el perro necesita algo de grasa, sobre todo como suministro de energía y para que el cuerpo absorba las vitaminas.
   En cuanto al pescado, debe proceder a la retirada total de las espinas y después cocerlo, ya que el pescado crudo puede provocar diarrea y vómitos.
   Sin lugar a dudas, la forma más práctica limpiar y que a la vez requiere menos esfuerzo de alimentar al perro es comprar todos los tipos posibles de carnes en grandes cantidades, trocearla, mezclarla y congelarla por raciones. No olvide, al igual que en el caso de los humanos, que la carne congelada para poder ser servida y comida tiene que estar totalmente descongelada antes de cocinarla.
   Respecto a los cereales, la parte de la dieta con cereales se compone de arroz integral con cáscara, pan integral duro, cebada mondada, pasta pasteles para perros y copos para una dieta suplementaria. Además, los perros sólo pueden digerir los vegetales cuando ya están descompuestos, como en el caso del pan integral o la pasta cocida. No olvides cocer el resto de productos cereales para eliminar la capa de celulosa.
   Los alimentación a base de productos frescos debe ser completamente con calcio y vitaminas, principalmente del grupo B, ya que la carne y muy especialmente el pescado contienen mucho fósforo pero poco calcio. En este sentido, debe comprobar que los preparados de minerales que suministra a su perro presentan una proporción de calcio-fósforo bastante elevada. En los alimentos preparados, la proporción óptima de calcio y fósforo es de 1,20 partes de calcio y una parte de fósforo.
   Respecto a eso preparados complementarios de los alimentos frescos, debe vigilar el nivel de vitaminas que contienen, ya que muchos de ellos poseen demasiada vitaminas D y A, lo cual puede provocar en el perro diferentes grados de enfermedades óseas.
   2. Los alimentos preparados. Este tipo de alimentos contiene todo lo que el perro necesita, son fáciles de utilizar y se pueden guardar en grandes cantidades.
   Si su cachorro ha sido acostumbrado a un alimento determinado por el vendedor o criador, éste le proporcionará, seguramente, alguna ración complementaria para que continúe con la misma alimentación. De hecho, todos los criadores responsables dan algo del alimento habitual al comprador durante los primeros días. 
   El vendedor también indica al nuevo comprador los lugares dónde puede comprar el alimento en cuestión.
   Es conveniente que le dé al perro la misma marca durante bastante tiempo, ya que es mejor que el animal no cambie de sabor al principio. si por el contrario, lo que hace es cambiar continuamente de marca del alimento preparado, no se extrañe si el Boxer reacciona de forma rara o si produce, en algún momento, diarreas o similares.
   Los alimentos preparados son muy prácticos para los viajes porque se pueden comprar en cualquier sitio y también se puede llevar sin problemas. Precisamente por esto, los perros alimentados con productos frescos también deben estar acostumbrados a los alimentos preparados.
   Al principio, siga al pie de la letra las instrucciones del fabricante en lo referente a las cantidades idóneas para el can. después, ya puede empezar a probar las medidas y cantidades de alimento dependiendo de las necesidades del perro.
   En cuanto a los alimentos deshidratados, tenga en cuenta que el animal necesitará siempre y constantemente agua fresca, lo cual puede a perjudicar a lo largo plazo el riñón del Boxer. Para evitar esta circunstancia, es preferible que humedezca o remoje bien los copos o el alimento preparado.
   También existen alimentos preparados especiales para perros en edad de crecimiento, para hembras preñadas o lactantes, y para perros sementales, muy activos o que practica mucho deporte. En estos casos no le dé carne adicional o nutrientes de otros alimentos, ya que esa caja especiales para esos momentos o para esas conductas concretas ya contienen el aporte suficiente y necesario para el animal. 
   

11/4/13

Perro Boxer
                        Los parásitos.
   Si descubre en el perro adulto que tiene pulgas o cualquier otro parásito de la piel, debe rociar al animal al menos una vez por semana con algún preparado químico a base de DDT o clordate, así  como restituir o limpiar concienzudamente todos los elementos que usa el can, ya que las pulgas suelen depositar los huevos en los lugares que el animal frecuenta.
   Normalmente, un Boxer en buen estado de salud y bien alimentado no tiene por qué tener lombrices, pero no debe descartar la posibilidad de que otros perros con los que trata se las puedan contagiar. Por eso, si sospecha que puedan estar enfermo, no dude en realizar un análisis de las heces para comprobarlo. En el supuesto de que los análisis den positivos, administre al perro un vermífugo que le ayude a eliminar las lombrices. Las lombrices suelen ser el parásito intestinal más frecuente en los perros. Además este parásito tiene la ventaja de que puede ser eliminado definitivamente con un vermífugo administrado dos veces al día y durante un intervalo de, al menos, diez días en sesiones; la primera dosis destruye las lombrices adultas y la segunda elimina todos los huevos incubados antes de que puedan nacer.
   En lo que respecta a las pulgas, éstas son un agente portador de la conocida <<solitaria>, lo que supone otra buena razón para tomar precauciones urgentes contra insectos tan molestos y peligrosos
    
Perro Boxer
                    Cuidados faciales
   Normalmente, el hocico, los ojos, los oídos y los dientes de un Boxer no necesita de cuidados especiales.
   En principio, el hocico aparece siempre o casi siempre frío y húmedo al contacto con el dedo o la mano del hombre, aunque el dicho, muy extendido, de que si el perro tiene la nariz fría es que el perro está sano, no es del todo exacto. Evidentemente, si el animal tiene fiebre, el hocico del perro estará caliente y seco.
   Los ojos del perro, en condiciones normales, se tienen que mostrar brillantes y vivaces, en tanto que los párpados se tienen que cerrar hacia la comisura del ojo sin llegar a cubrir de todo el propio ojo.
   La conjuntiva o párpado inferior que aparece inyectada en sangre o que cubre parcialmente el globo ocular puede indicar la existencia de una enfermedad o de una irritación. Si al perro, por ejemplo, le supuran los ojos, debe lavárselos por medio de un colirio suave. 
   En cuanto a los oídos del Boxer, si observa que el perro tiene algo metido en el oído que le molesta y que tiende a rascarse o a sacudir la cabeza, usted puede inspeccionar el orificio por medio de un mondadientes forrado de algodón. Si la molestia proviene de que el animal tiene un exceso de cerumen en las oreja, el mondadientes lo eliminará fácil y rápidamente. Pero si se trata de sangre coagulada significa que el perro tiene una infección y deberá llevar al animal inmediatamente a que lo vea el veterinario.
   Si se trata de llagas en las orejas debido a las picaduras de los insectos en verano, debe lavar las orejas del animal con jabón neutro y agua, y después cubrirlas con un bálsamo sedante. Si la picadura es muy fuerte, proceda, incluso, a vendar las orejas del perro.
   Respecto a los dientes, éstos no necesitan de ningún cuidado en especial. Si bien, es aconsejable por una cuestión de estética que acuda al veterinario cada vez que el Boxer tenga una capa de sarro para que sea eliminado y luzca el perro una dentadura perfecta. Si prefiere otro procedimiento, tenga presente que el sarro también se elimina con un buen hueso duro que el perro pueda roer habitualmente, para ello se recomiendan los huesos de nylabones que no se rompen ni se astillan para, de esta forma, eliminar el peligro de heridas en la boca del perro.
   

7/4/13

Perro Boxer
                   Limpieza y cuidado
   El propietario debe acostumbrarse al cepillado desde la primera semanas de vida del animal con un guante de crin o con un cepillo suave, así como a consentir que el dueño le vea los dientes para que compruebe su estado físico en general.
   La raza Boxer muda de pelaje en la época de la primavera y del otoño. Precisamente por eso, un vigoroso cepillado cada tres o cuatro días evitará que el pelo caído sea un incordio para las habitaciones de la casa. Para realizar de una forma cómoda las sesiones regulares cada tres o cuatro días de cepillado y aseo, debe acostumbrar al perro a dichas sesiones y enseñarle a saltar sobre la mesa para que permanezca allí quieto durante el proceso de cepillado o de corte de las uñas de las patas.
   Respecto a las uñas, éstas deben mantenerse cortadas para evitar que el perro al andar se apoye sobre ellas y tenga que forzar los dedos, o que el excesivo crecimiento de las mismas le acuse heridas o molestias. Si se cortan una vez a la semana con unos instrumentos especiales al efecto, unas tenacillas, siempre mantendrá las uñas dentro de los límites deseados.
   Debe cortar primero en forma recta la parte delantera de la uña y después redondear los lados de la misma con una tijeras pequeñas o con una lima, de este modo ayudará a no dañar el nervio subcutáneo y dejar el estado de las uñas en perfecto estado para que no le molesten al animal al andar.
   En cuanto al baño, el perro raras veces necesita un baño, a no ser que esté exageradamente sucio. Además, tiene que tener presente que los baños muy frecuentes tienden a secar la piel y provocan la caída del pelo. Siempre que use jabón en el baño del animal tiene después que aclarar totalmente al Boxer con agua, ya que los menores residuos jabonosos pueden provocar una irritación en su piel.
   Una vez finalizado el baño séquelo completamente y manténgalo en un lugar abrigado y resguardado del frío o de las corrientes para evitar que se resfríe o que coja frío por no estar del todo seco o por estar en un lugar inadecuado.
   En cuanto a las glándulas anales, debe saber que éstas se encuentran a ambos lados del ano, y segregan un olor característico del perro al defecar.
   En ocasiones, estas glándulas anales llegan a obstruirse y se inflamarse, lo que resulta extremadamente dolorosa para el Boxer. En esos casos, pida al criador o veterinario que le enseñe dónde se encuentran dichas glándulas y cómo vaciárselas, en caso de que fuese necesario. Si el perro patina sobre el suelo con los cuartos trasero significa que el animal tiene las glándulas anales taponadas; en ese supuesto, pida cita con el veterinario.

Perro Boxer
            Cuidados del Boxer Adulto
   Cuando el perro celebra su primer aniversario de vida es que ja dejado ya de ser un cachorro, aunque todavía no haya alcanzado la plena madurez como perro. El Boxer se convierte en adulto cuando tiene dos o más años.
   La dieta.
   El Boxer adulto es capaz de comer todo lo que necesita para mantenerse sano y en forma de una sola vez, aunque muchas personas, al estar acostumbradas a los horarios de dietas de  de dieta de cachorro, siguen manteniendo la rutina de las comidas diarias.
   Normalmente es preferible ofrecer una única comida, es decir una comida principal al atardecer, ya que la mayoría de los perros asimilan y digieren mucho mejor los alimentos a esa hora del día.
   Si excepcionalmente rechaza alguna de las raciones ofrecidas al perro, no se preocupe. Si observa que no come el plato de comida que usted le ha puesto, debe retirárselo pasada una media hora, ya que de lo contrario cogerá el vicio de eligir entre lo que recibe.
   La mejor forma de saber si el Boxer adulto se alimenta correctamente es comprobar su estado de salud. Se entiende que un perro que está obeso es un perro que no está sano.
   Si un Boxer tiende a engordar y el propietario no dispone del tiempo suficiente para intentar que el perro haga más ejercicio, debe reducir, de manera inmediata, la raciones de comida que consume al animal, a la vez de intentar reducir al máximo los premios dulces que le proporciona normalmente, como golosinas o galletas.
   Por lo contrario, el el perro adelgaza demasiado, lo mejor es aumentar de inmediato la ración del comida del plato, al tiempo que añadimos cierta cantidad de grasa a la dieta del Boxer.
   Un animal adulto viene a necesitar, generalmente y por termino medio, cinco o seis tazas de comida preparada, o medio kilogramo de alimento enlatado más dos tazas de comida seca por día.
   Unas uñas excesivamente largas pueden provocar serias molestias o heridas al Boxer.
   Para mantener sano al Boxer, es imprescindible una higiene exhaustiva del lugar de descanso, especialmente en la época de muda.
   Los pequeños dulces también suman calorías y en ocasiones suponen un exceso para la salud del animal.
   
   

5/4/13

Perro Boxer
             La hembra como cachorro
   Si no desea hacer procrear a la hembra, lo mejor es que le extirpe los ovarios cuando es tan sólo una cachorra. El mejor período para castrar al animal es antes o después del primer celo de la hembra, que suele tener lugar entre los ocho y los diez meses de edad, aunque también puede adelantarse o retrasarse. El primer síntoma de que el animal está en celo es el flujo tenue y rojizo que derrama; flujo que va en aumento según avance la semana y que se convertirá en amarillento pasado siete días.
   Simultáneamente, la vulva, el órgano sexual exterior de la hembra, se hincha. Pero es en la segunda semana de celo cuando la perra está dispuesta para fecundar, en el caso de que se desee que tenga camada y cachorros, aunque es posible que el período sea más corto o más largo. Después de la semana de hinchazón de la vulva, ésta tiende a volver a su estado habitual, desapareciendo el celo hasta los siguientes seis meses, que será cuando vuelva de nuevo.
   En el tiempo del celo, lo mejor, si no se desea tener camada, es recluir a la hembra. Para ello se puede realizar distintas actuaciones; encerrarla en un patio con una cerca a prueba de saltos y excavaciones o mantenerla recluida dentro de la casa. Sea como fuere, la hembra de Boxer no debe salir sola a la calle; además, cuando vaya de paseo, el animal debe estar siempre sujeto.
   Cuando haya pasado unas tres semanas, la perra podrá quedar totalmente libre, ya que no hay riesgo alguno de que conciba hasta el próximo celo, que será dentro de seis meses.
   En el supuesto de que se decida esterilizarla. deberá consultar con el veterinario sobre el mejor momento para efectuar la operación. No tenga miedo, ya que este tipo de intervenciones en un animal sano y joven son simples. Después de pasar un par de noches en el veterinario, la hembra podrá regresar a casa sin más rastros de la intervención que un pequeño vendaje.

Análisis de hacer.
El primer análisis de las haces del perro por parte del veterinario, para averiguar la presencia de los diversos parásitos, debe realizarse a los 21 días y repetirla antes de suministrar las vacunas al cachorro. Será, por tanto, necesario y conveniente repetir esta operación cada mes hasta que el animal alcance la edad de un año y cada seis meses durante el resto de su vida.